No hay excusas, no hay dolor, si eres de los que no se amilanan y le pone pegas a planes, digamos, ‘originales’, eres de los nuestros. Sigue leyendo y conviértete en leyenda.

Son muchas las malas lenguas que dicen que la mejor época para conocer Sevilla es la primavera: con su Semana Santa, su olor a Azahar, etc. Tonterías, la Sevilla de verdad, la de los sevillanos, es la del verano. Con sus 40º a la sombra y su asfalto humeante.

Pero este post es para ti que sabes  ver el potencial, oculto para muchos, y reconocer una buena oportunidad nada más verla. Así que centrémonos en los encantos de esta ciudad (que no son pocos) y en los planes veraniegos que te esperan al llegar.

Entonces qué, ¿te apuntas?

Ahí van 5 planes para hacer en Sevilla este verano: 

1. Turismo en Sevilla bajo un sol de justicia.
¿Y qué?, sí se puede. Sevilla es una de las ciudades con mayor centro histórico de Europa, así que hay mucho que ver. Es compacto y fresquito porque las calles son estrechas y en muchas de ellas entra poco el sol. Además hay toldos en muchas calles y plazas, y así da gusto visitar la Catedral, el barrio Santa Cruz y el Alcázar (ES PEC TA CU LAR. Más de moda aún si cabe desde que rodaron la 5ª temporada de Juego de Tronos)

Galería_de_los_Grutescos_-_Alcazar_of_Seville_(3)

2.  De crucero por el Guadalquivir.
En Sevilla con hay mar ni playa pero sí un gran río milenario que atraviesa toda Andalucía y conecta con el océano Atlántico. Cruza el río grande o al-wadi al-kibir (como lo llamaron los árabes) y descubre, desde cubierta, los principales monumentos de la ciudad: la Maestranza, La Torre del Oro, los puentes antiguos, Triana, la Cartuja… Te dará una perspectiva única de la ciudad. Estos cruceros están a la última, ¡si hasta hacen catas sensoriales y paellas!

sevilla-para-valientes

3. Acuario + noria.
Ya que estamos a orillas del río, un plan fresquito e ideal si viajas con niños es la visita al acuario y un paseo en la noria. Con más de 40 metros de altura, desde ella se divisan las dos orillas del Guadalquivir separadas por las aguas de la dársena. Y la respuesta es sí, las cabinas están climatizadas 😉

acuario-sevilla
4.Verde que te quiero verde y un jardín infinito.
Muy cerquita del Rectorado de la Universidad de Sevilla (antigua Real Fábrica de Tabacos) se encuentra el Parque Mª Luisa, el pulmón verde de la ciudad que alberga parte de la Exposición Iberoamericana celebrada en el 29. Con 34 hectáreas de extensión y tanto césped a la sombra, imagínate la siesta ‘de lujo’ que te puedes echar.

5.Terracear = disfrutar de tapa + cruzcampo (o cualquier bebida refrescante) en mano.
¡Que vivan los pulverizadores! Acuérdate de esta frase cuando estés comiendo a las 3 de la tarde. El mejor invento después de la rueda son los pulverizadores y llegaron hace años a las terrazas de los bares sevillanos para no marcharse ya nunca jamás. Tú sentado en una terraza bajo una sombrilla / toldo mientras unos aspersores refrescan el ambiente: ¡planazo! 😉

1024px-Boquerones_y_cañas_en_Sevilla
Pescaíto frito, gambitas y montaditos. Estos diminutivos son palabras mayores. En Sevilla se come en la calle, desde el desayuno de tostada completa (aceite, tomate y jamón del bueno) más café, hasta la cena a base de serranito, caracoles y cabrillas (muy típicas en verano pero si te dan repelús no te preocupes que el repertorio en la carta es extenso).

Además para tu tranquilidad debes saber partir de las 20-21 h. la ciudad se despierta para vivir de noche. El clima se relaja, refresca y esto se celebra saliendo  tapear y pasear.

Sin duda para ir de vacaciones a Sevilla en verano hay que tenerlos ‘bien puestos’ pero estas cosas las haces ahora o no las haces.

Y para darte el empujoncito que te falta te resolvemos hasta el alojamiento.  Nuestra residencia en Sevilla, Rector Ramón Carande, está en una las zonas más estratégicas, cerca del Parque Mª Luisa, muy bien comunicada con transporte público y  un paso del centro.
Reserva con nosotros este verano con un 10% de descuento directo con el código promocional SUMMER10. Reserva en resainn

 

By Olga Arévalo